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Pedir un rediferido en tus préstamos: por qué, cuándo y cómo hacerlo

​Hacer un rediferido sobre un préstamo -o rediferir la obligación​- es una opción que nos permiten algunas entidades financieras -​sobre algunos productos de crédito- para aliviar la presión que las cuotas que pagamos ​generan sobre nuestro flujo de caja.
En este artículo verás cómo un rediferido puede mejorar las condiciones de tus deudas para tener más efectivo disponible al final de mes y considerar, ahí sí, aplicar el Método Bola de Nieve, o por lo menos, recuperar la tranquilidad y estabildiad en tus finanzas personales.
​Como todo en finanzas, toda estrategia para salir de deudas tiene ​ventajas y ​riesgos que te mostraremos para que hagas la mejor elección.

​Qué es un rediferido

El rediferido se utiliza principalmente para tarjetas de crédito y otros tipos de crédito revolventes –es decir, créditos que nos dan un cupo y a medida que hacemos pagos al mismo vuelve a quedar disponible para volverlo a usar–.
En términos generales, rediferir consiste en pedirle a la entidad financiera que tome el valor total de la obligación al día en que hacemos la solicitud y vuelva a calcular las cuotas del crédito de acuerdo con el nuevo plazo en el que queremos pagarlo (este lo elegimos nosotros) y una nueva tasa de interés (esta la elige la entidad financiera).

Cuándo solicitarlo

Es importante aclarar que el rediferido, por sí solo, no soluciona de raíz ningún problema de endeudamiento. Sin embargo, es una estrategia que podemos utilizar en las siguientes situaciones:

  • Cuando queremos consolidar en una única deuda distintas compras que hemos hecho con la misma línea de crédito a diferentes tasas y tiempos, y así poder garantizar una cuota “fija” para los próximos meses.
  • Cuando tenemos problemas para pagar las cuotas actuales de esa línea de crédito y necesitamos disminuir el tamaño de las mismas.

Los riesgos de un rediferido

El principal riesgo que tiene esta estrategia es la sensación de tranquilidad que nos da ver disminuidas las cuotas de nuestros créditos. Es común ver que el dinero que logramos liberar de nuestro presupuesto al rediferir una obligación terminamos gastándolo en cosas que no teníamos presupuestadas, o que al empezar a liberar el cupo de nuestras líneas de crédito volvemos a llenarlo con compras, haciendo que las cuotas vuelvan a subir o perdiendo el beneficio del alivio sobre nuestro flujo de caja.
Vale la pena repetir: rediferir no soluciona de fondo nuestros problemas de endeudamiento; solo nos permite ganar tranquilidad al disminuir la cuota de nuestros créditos y permitirnos utilizar el dinero que liberamos en reorganizar nuestro gasto y poder empezar a pagar un monto extra a nuestras obligaciones.

Cómo solicitarlo

Actualmente, la mayoría de rediferidos se pueden solicitar por teléfono. En este caso, bastará con buscar el número de contacto de nuestra entidad financiera y decirle al asesor que queremos rediferir nuestra obligación. En este punto, el asesor verificará que no estemos atrasados en el pago de las cuotas de esa línea de crédito y que no hayamos hecho un rediferido en los seis meses anteriores (hay un tiempo mínimo para poder volver a utilizar esta estrategia y este puede variar según la entidad).
Si cumplimos con los requisitos para aplicar el rediferido, el asesor nos preguntará el plazo al que queremos volver a dividir el pago de la obligación. Generalmente este plazo puede ir desde los 6 hasta los 36 meses; sin embargo, esto puede variar según la entidad financiera. Una vez nosotros escojamos el nuevo plazo (esta es 100% nuestra elección), el asesor nos informará el monto total que vamos a rediferir, la nueva tasa de interés que se aplicará al saldo total, y el valor aproximado de las cuotas; también nos pedirá explícitamente nuestra aprobación para aplicarlo y nos dirá el valor que pagaremos a partir del siguiente mes.
Es muy importante poner atención a cada instrucción y explicación del asesor durante la llamada y cerciorarnos de que le hemos preguntado todo lo que necesitamos saber sobre esta estrategia: por lo menos tasa, plazo, nuevo valor de las cuotas, valor de la siguiente cuota y momento a partir del cual aplica el rediferido.

​Comentarios finales sobre el rediferido y nuestros préstamos

El rediferido es una estrategia que puede ser útil cuando nos hemos dado cuenta de que podemos llegar a estar ​en problemas para cumplir con el pago puntual de las cuotas de nuestras obligaciones. Para poderlo utilizar adecuadamente es importante tener en cuenta que​:

  • Por sí ​solo no ​es una estrategia para salir de deudas. Lo que hace es mejorar las condiciones del crédito para liberar flujo de caja (es decir, tener más efectivo al final de mes) y utilizar ese efectivo que liberamos en la solución de nuestro problema de endeudamiento.
  • Mal utilizado ​es solo ​una herramienta para ganar tiempo mientras el problema de fondo vuelve a crecer. Bien utilizado, nos permite ganar tiempo para reestructurar nuestro gasto y poder aplicar un método bola de nieve para salir de deudas.

En todo caso, es preciso cumplir con los acuerdos a los que lleguemos con las entidades con las que negociemos las condiciones de nuestros créditos. No estamos obligados a tomar un rediferido​; sin embargo, si decidimos acudir a esta estrategia, es importante que lo hagamos conscientes de que incumplir las nuevas condiciones puede terminar teniendo un efecto negativo sobre nuestra ​historia crediticia y nuestro bienestar financiero.
Existen otras dos estrategias, si no presentas atrasos en el pago de tus créditos, que pueden mejorar las condiciones del mismo. Te recomendamos que las conozcas para entender las diferencias que tienen con el rediferido y elegir la que más te convenga. Se trata de la compra de cartera y la renegociación de créditos. Accede ahora a los artículos que hemos preparado sobre cada una si quieres más información.

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